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Detengámonos a pensar en la adoración

Una serie de lecciones para cuatro semanas con recursos para planear el servicio de adoración, para discutir los sermones y para las devociones familiares (RW 56:30-44)

La adoración
John D. Witvliet

Es de suma importancia predicar sobre la adoración en su sentido estrecho (Sal. 95) y sobre la adoración en todos los aspectos de nuestra vida (Ro. 12). Si usted quiere predicar acerca del servicio de adoración y de su liturgia cuando nos reunimos en el nombre de Jesús (para una consideración más amplia sobre los tres significados del término adoración vea la entrevista en la p. ¿?), ¿por dónde empezar?

Es muy probable que la adoración se ha convertido en una fuente de conflicto en su congregación. Tal vez usted quiere que su congregación profundice la experiencia de la adoración comunitaria. ¿Qué texto debe escoger para predicar sobre la adoración? ¿En qué parte de las Escrituras buscaría usted ayuda?

Uno de los problemas es que hay muy pocos lugares en las Escrituras que nos dan instrucciones explícitas sobre los servicios de adoración cristianos. En contraste con todas las instrucciones detalladas que se dan para la adoración en el Antiguo Testamento, no tenemos un manual litúrgico en ninguna parte del Nuevo Testamento (¿no sería más fácil si lo tuviésemos?).

Sin embargo, sí encontramos muchos pasajes que se relacionan con nuestras prácticas de adoración. Estos incluyen:

  Prescripciones del Antiguo Testamento referentes a las prácticas de adoración (para el culto en el tabernáculo y en el templo). Aun cuando estas prácticas no continúan en el Nuevo Testamento, estos textos nos enseñan mucho en cuanto a la relación entre Dios y su pueblo. Por ejemplo, nos enseñan que la santidad es un atributo divino de suma importancia y que también nosotros estamos llamados a practicarlo.
  Descripciones de varios servicios de adoración, incluyendo las liturgias de renovación del pacto en el Antiguo Testamento (Jos. 24), celebraciones de bautismos en el Nuevo Testamento (Hch. 8; Hch.10), y servicios de predicación en el Nuevo Testamento (Hch. 20:1-9).
  Ejemplos de textos de liturgia, que incluyen salmos del Antiguo Testamento, cantos, oraciones (1 Cr. 16; Neh. 9), himnos y oraciones del Nuevo Testamento (Lc. 1; Fil. 2; Ap. 5; 7; Hch. 4).
  Severas críticas proféticas en contra de una adoración falsa (Is. 1). Los profetas hacían burla de la superstición, idolatría e hipocresía, tres pecados que aun afectan a las iglesias.
  Algunos parámetros específicos que el Nuevo Testamento provee para la adoración, tales como el mandato de que las prácticas de adoración deben edificar el cuerpo de Cristo y que la adoración debe practicarse "en espíritu y en verdad". (1 Co. 14; Jn. 4).

Estos son los pasajes más obvios que se pueden usar para elaborar sermones que expliquen el qué y el por qué de un servicio de adoración. Al preparar esta serie de estudios sobre la adoración, me temo que, dada la diversidad y complejidad de estos textos, necesariamente dejaremos mucho sin cubrir. ¡Ojalá que nadie piense equivocadamente que lo que aquí ofrecemos cubre el tema en su totalidad!

Así pues, una preocupación clave al enseñar o predicar acerca de la adoración es explicar cuán ricas y profundas son las conexiones entre la enseñanza bíblica y las practicas de adoración. Nuestro acercamiento no debiera dar la idea de que todo se puede resumir en una frase, una aliteración de tres palabras, o un método de cinco pasos. La adoración es como un diamante. Ningún punto de vista por sí mismo nos puede dar una imagen completa de lo que es la adoración.

En otras palabras, la adoración es tan rica y profunda precisamente porque no es un fin en sí misma. No nos reunimos simplemente por reunirnos. Nos reunimos porque al hacerlo expresamos y profundizamos la relación que tenemos con Dios en Cristo. Así como una boda se efectúa a fin de establecer un matrimonio, también un servicio de adoración se realiza para expresar, ahondar y enriquecer la relación que Dios tiene con nosotros en Cristo. Los sermones acerca de la adoración se deben enfocar menos en las técnicas litúrgicas y más en el Dios que adoramos. Mejor dicho, los sermones acerca de la adoración deben indicar como ciertas técnicas litúrgicas expresan el privilegio que tenemos de relacionarnos con Dios.

Lo que presentamos a continuación no es solamente una serie de sermones sobre los servicios de adoración. Es una serie de estudios sobre nuestra relación con Dios en Cristo, de la cual la adoración es una resultante y expresión natural.

La adoración como renovación del pacto

Una imagen bíblica o metáfora que es central para describir la relación que Dios ha establecido con nosotros es la imagen del pacto. Esta es tan antigua como las porciones más antiguas de las Escrituras hebreas, y se ha renovado con el "nuevo pacto" que Dios hace con nosotros por medio de Cristo (Jer. 31:31-34; 2 Co. 3:6; Heb. 8-9). Es una relación basada en promesas: las que Dios nos hace y la que le hacemos a Dios.

Una relación basada en el pacto se puede establecer y confirmar por medio de un ritual, una reunión o un evento. En el Antiguo Testamento, el pueblo se reunió cuando Dios estableció un pacto (Éx. 24), y después se juntaron de nuevo varias veces para renovar o reafirmar dicho pacto (ver Jos. 24; Neh. 8-10). Así mismo, en el pacto matrimonial la novia y el novio pronuncian sus votos en un ritual público para establecer su pacto y relación mutua. A veces reafirman dichas promesas en una renovación pública de sus votos de matrimonio.

Tal como el pueblo de Israel se reunía para renovar su pacto con Dios (i.e., Jos. 24), también nosotros nos reunimos para renovar el nuevo pacto que Dios ha hecho con nosotros en Cristo. La adoración cristiana es como un servicio de renovación del pacto. Es como reafirmar los votos del matrimonio que tenemos con Dios en Cristo. Piense en todos los lugares en que se usa el matrimonio como una metáfora o imagen para describir la relación de la iglesia con Dios (Is. 62:5; Jer. 2:2; Os. 3:1; Ap. 19:7; 21:2, 9). En la liturgia de un servicio de adoración, renovamos las promesas que le hacemos a Dios, y escuchamos de nuevo las promesas que Dios nos ha hecho y cumplido en Cristo.

Esta serie de cuatro estudios sobre la adoración explora cuatro dimensiones de esta imagen de la renovación del pacto. El enfoque primordial será sobre la nueva relación del pacto que Dios hace con nosotros en Cristo. El enfoque secundario será sobre las formas en las cuales la adoración expresa, ahonda, y moldea esa relación por medio de la obra del Espíritu Santo.

Primera semana
Representando y expresando el pacto de Dios

Nos reunimos en adoración para comunicarnos como una comunidad con Dios. Escuchamos juntos las palabras de Dios hacia nosotros. Pronunciamos juntos nuestra respuesta a Dios. El servicio es como una conversación interpersonal, un intercambio de promesas. Lo que es sorprendente en esta conversación es que no es algo que hacemos a solas; lo hacemos con otros creyentes.

Textos de las Escrituras

  Salmo 81. Use dos lectores, uno para los versículos 1-5 (el llamado a la adoración), y otro para los versículos 6-16 (la voz del Señor).
  Hebreos 8-10, especialmente 10:19-25 (junto con Jeremías 31:31-34). Estos capítulos pueden ser parte del desarrollo del sermón. Para manejar mejor la lectura, use dos lectores: uno que lea acerca de la adoración en el pacto Antiguo (Heb. 9:1-10), y otro que lea acerca de la adoración en el nuevo pacto (Heb. 9:11-14; 10:19-25).

Notas sobre los textos de las Escrituras

Idea central

Nosotros tenemos el privilegio de gozar de una relación interpersonal con Dios debido al pacto que Jesucristo ha hecho por nosotros. La adoración representa o expresa dicha relación.

Temas clave relacionados

El significado de la adoración y la lógica de la liturgia

La gran pregunta que debemos hacernos es si la mayoría de nosotros experimentamos la adoración como un intercambio de promesas entre nosotros y Dios, o si en realidad la experimentamos como la reunión de un club social religioso, o un forum educacional, o una forma de entretenimiento.

Debido a que tales eventos son comunes en nuestra cultura, somos propensos a esperar del servicio de adoración lo mismo que de dichos eventos. Debemos dejar de hacerlo. Necesitamos ver la adoración como una actividad profundamente participativa y relacional, en la cual somos oidores, oradores, receptores y dadores de promesas.

Ya que la naturaleza de un evento se establece muy a menudo por la manera en que se empieza, la apertura del servicio de adoración debe guiarnos a entrar en su atmósfera. Los eventos de entretenimiento comienzan con una presentación como apertura. Un evento social comienza con algo que nos hace interactuar. Un forum educacional o una cátedra comienzan con una presentación o bienvenida. Sin embargo, un servicio de adoración comienza oportunamente entablando una conversación humano-divina.

Una manera clásica para comenzar un servicio cristiano de adoración -que puede darse en varios estilos y contextos culturales- es con un llamado de las Escrituras a la adoración y continua con una respuesta del pueblo de Dios. Esto marca la pauta de todo lo que sigue. Dios habla. Nosotros contestamos. Existen otras formas de comenzar un servicio. ¿Pero dado el poder y la belleza de la imagen del pacto, por qué no hacer claro desde el principio que la adoración es una conversación humano-divina?

Salmos, himnos y cantos espirituales para la primera semana.

"¡Dios está aquí!" PsH 516, PH 461, TWC 701
Lenguaje vívido que celebra la naturaleza y el propósito de la iglesia en su adoración a Dios. Se puede usar en la apertura del servicio de adoración.

"Ofrece a Dios tu gratitud" Salmos de paciencia, protesta y adoración, Chicago: G.I.A., 1993, 27
En el contexto del Salmo 50, este es un canto para cuando la iglesia se reúne, y nos invita a participar repitiendo el coro.

"Aclamen alegres al Señor, habitantes de toda la tierra" PsH 176, SFL 21
En el contexto del Salmo 100, el himno reconoce la relación del pacto que tiene Dios con nosotros, arraigada en la creación. Puede usarse al principio del servicio de adoración.

"En presencia de tu pueblo" PsH 160, SFL 25, TWC 19
Un voto de alabanza en el contexto del pacto.

"Reúnenos" WOV 718
El canto celebra la relación basada en el pacto: "Llámanos ahora y nos despertaremos".

"Bendito sea el Señor, Dios de Israel" TWC 332
Basada en el cántico de Zacarías (Lc. 1:68-79), esta canción nos muestra cómo Jesús cumple las promesas del pacto de Dios a Israel. Para uso en la adoración matutina, particularmente como una respuesta a las Palabras de perdón.

"Tú eres nuestro Dios; y nosotros somos tu pueblo" PsH 272, SFL 203
Las palabras y música de este himno se combinan para celebrar maravillosamente la historia del pacto. Se puede usar después de las palabras de perdón. ¡Si se omite la cuarta estrofa, el canto resulta adecuado para otras ocasiones!

"Yo soy el Señor tu Dios" PsH 199
En el contexto de Jeremías 31, este himno puede ser una respuesta adecuada al sermón. A fin de enfatizar el diálogo inherente en la letra, haga a un solista o a un conjunto (coro) cantar la primera estrofa, y luego que cante con la congregación las estrofas 2 y 3.

"Tenemos libertad para entrar en el lugar santísimo" Maranatha! Praise Chorus Book 371
Tomando el lenguaje de Hebreos 10:19, así como del Antiguo Testamento, use esta canción durante la distribución de los elementos de la comunión.

"Para siempre cantaré tu gran amor, Oh Dios" PsH 89
Este himno es una versificación de uno de los salmos que con más fuerza celebra el pacto. Las estrofas 1 y 8 pueden servir como una excelente doxología.

Use también cualquier salmo de alabanza cuyo tema sea el pacto, tales como 1 Crónicas 16:8-36 o Salmos 105. Si le es posible, elabore una letanía o lectura responsiva basada en uno de estos textos o incluso úselos con algún trasfondo musical.

Semana 2
Honestidad en nuestra relación con Dios basada en el pacto

La base para mantener las relaciones es una comunicación honesta. La clave de cualquier relación, y especialmente una relación profunda como el matrimonio, basada en un pacto, es la honestidad. Es necesario admitir los errores cometidos. Las áreas problemáticas deben identificarse. El pecado se debe llamar por su nombre y eliminar. Las buenas nuevas de nuestra relación con Dios consisten en que hay lugar para ejercitar dicha honestidad durante el servicio de adoración. Los Salmos son un bello modelo de esa realidad.

La confesión, el lamento y la intercesión son formas por las cuales reconocemos que el reino de Dios no ha llegado en su plenitud. Aun añoramos y esperamos un mundo que no ha llegado.

La intercesión y el lamento, por si mismos, no bastan para ser lo suficientemente honestos, ya que aunque sirven para reconocer que el mundo no está del todo bien, pueden ser una forma por la cual evitamos nuestra responsabilidad. Por ello es que también necesitamos confesar nuestros pecados. Se requiere sobriedad y honestidad al confesar nuestros pecados ante Dios. Si no hay confesión, nos estamos engañando.

La adoración, claro está, no agota nuestros actos de confesión. Esta es muy personal y muchos de sus aspectos no se pueden efectuar en medio de un servicio de adoración. A pesar de ello, nuestros servicios de adoración establecen un patrón. Nos recuerdan cuán importante es la confesión; nos proveen palabras, frases y cantos que nos ayudan a confesar nuestros pecados.

Textos de las Escrituras

o        Salmo 89. Designe un lector para cada una de las secciones del salmo (vv. 1-2, 3-4, 5-18, 19-37, 38-45, 46-48, 49-52). Si no lee todo el Salmo, por lo menos lea los primeros versículos de cada sección del Salmo, de tal modo que los cambios de tema dentro del mismo sean claros: de la alabanza al oráculo (la voz de Dios), del lamento a la oración acerca del pacto (use vv. 1-2, 3-4, 5-6, 15-16, 19-21, 30-33, 38-40, 46-48, 49-52.) Se puede usar un grupo de nueve lectores, pidiéndole a cada uno que lea una sección del Salmo.

o        Nehemías 9. Use dos lectores para este pasaje, el primero como la voz del narrador (vv. 1-5), el segundo como la voz de Esdras (vv. 6ss). La lectura puede incluir todo el capítulo o los versículos 1-15 y 26-37.

o        Hebreos 4:14-16

Notas sobre el texto de las Escrituras

o        El Salmo 89 se conoce como el salmo del pacto. Como el Salmo 81, este salmo presenta alternadamente el acercamiento humano hacia Dios (vv. 1-2, 5-18), y el acercamiento de Dios hacia el ser humano (vv. 3-4, 19-37). Es impresionante como el salmo comienza con un tono de adoración y termina con uno de lamentación. La fidelidad de Dios, establecida en la relación del pacto, crea el espacio para que el salmista exprese un valiente lamento (para otros ejemplo, vea el Salmo 44). En momentos de suma tristeza, el salmista se aferra al amor del Dios del pacto como su única fuente de esperanza.

o        En Nehemías 9 observe usted como los versículos 5-31 son como una larga lección de historia a la mitad de una oración. Este recital de la historia del pacto era también una forma común de alabar a Dios (para más ejemplos vea los demás salmos históricos). Aquí, la lógica es obvia: el pueblo está orando para que Dios actúe con misericordia con ellos del mismo modo que lo ha hecho en el pasado. (Para más ejemplos de oraciones de confesión consulte Esdras 9; Daniel 9 y Nehemías 1:5-11; cada una de estas oraciones comienza apelando a la relación del pacto con Dios.)

o        Hebreos 4 muestra la lógica de la oración en el nuevo Pacto. Podemos orar con confianza "en nuestros momentos de necesidad" por lo que Jesús ha hecho por nosotros. Ya sea que suframos por algo ajeno a nosotros mismos o que seamos atormentados por la culpabilidad de lo que hicimos, podemos acercarnos a Dios confiados en el poder del sacerdocio de Jesús.

Idea central

Una relación basada en un pacto exige honestidad. La honestidad demanda que confesemos nuestros pecados y reconozcamos con dolor el quebrantamiento del mundo. Sin esto caeremos rápidamente en la hipocresía, pecado en el que las actitudes internas no corresponden con nuestras acciones externas. Cuando expresamos nuestras oraciones honestamente ante Dios, lo hacemos en el contexto de nuestra relación dentro del pacto.

Temas clave relacionados

o        No debemos disfrazar las barreras que nos impiden ser completamente transparentes ante Dios.

o        Tenemos la valentía necesaria para expresar honestamente nuestras oraciones, gracias a que Cristo es el mediador en nuestras oraciones.

o        Ofrecemos nuestra confesión, lamento e intercesión en el contexto de nuestra gratitud por la fidelidad de Dios en el pasado.

El significado de la adoración y la lógica de la liturgia

En el orden clásico de un servicio cristiano de adoración, la oración de confesión es un elemento esencial en ese diálogo humano-divino. Por lo general, la conversación se entabla del siguiente modo: Las palabras de las Escrituras (las palabras de Dios para nosotros), se utilizan para invitarnos, retarnos y llamarnos a la honestidad en virtud del pacto. Luego, sigue una oración de confesión de pecados tanto personales como comunitarios (nuestras palabras a Dios). Después escuchamos nuevamente las promesas del pacto que Dios nos hace, palabras que nos garantizan el perdón.

Salmos, himnos y cantos espirituales

"Levántate y bendice al Señor" PH 491, TH 15, TWC 41
Basado en Nehemías 9:5, este canto se puede usar al principio como una exhortación a la adoración.

"Let Heaven Your Wonders Proclaim" Sent By the Lord, Chicago: G.I.A., 1991, 32
A setting o Psalm 89 proclaiming God's covenant faithfulness. Suitable for the opening of worship.

"Dame un corazón limpio" RW 54, p. 30; This Far By Faith 216
Una oración de confesión al estilo "gospel" afro-americano.

"Cambia mi corazón, oh Dios" Maranatha! Praise Chorus Book 350
Una oración de confesión cantada.

"A ti, oh Señor, levantaré mi alma" Gather, 1994 ed., 34; SFL 50
En el contexto del Salmo 25, se responde con una confesión basada en el recuerdo de la misericordia del pacto de Dios y del amor antiguo.

"Alabaré al Señor" Maranatha! Praise Chorus Book 359
Otro canto basado en Nehemías 9:5. Una bella respuesta a la lectura de las Escrituras o a las palabras de perdón.

"En toda nuestra pena" WOV 739
Teniendo un sumo sacerdote que simpatiza con nosotros, podemos acercarnos al trono de Dios con estas valientes palabras. Use este canto como una oración intercesora, justo antes de una oración de intercesión.

"Cantaré perpetuamente" PsH 593, PH 209, RL 113, TH 99
Un himno de adoración basado en el Salmo 89; úsese antes de la despedida.

Tercera semana
Escuchando con anhelo las promesas de Dios

Nunca se debe interpretar la adoración como una conversación unidireccional, un monólogo en el cual cantamos, oramos, alabamos y testificamos pero nunca nos detenemos a escuchar. Una relación saludable basada en el pacto, especialmente cuando es una relación con el Creador de los cielos y la tierra, incluirá una parte en la que nos detenemos a escuchar.

La predicación constituye el corazón del servicio de adoración en muchas tradiciones, incluyendo la tradición reformada. Sin embargo, como gente moderna y sofisticada, es fácil olvidar que el sermón no es un discurso común y corriente. Necesitamos aprender a escuchar el sermón de manera distinta a un discurso político. Necesitamos escuchar en este tipo de mensaje la voz del autor y consumador de nuestra fe.

Textos de las Escrituras

o        Josué 24. Este pasaje se puede leer dramáticamente pidiendo a un lector que haga la parte del narrador, a otro la parte de Josué, y a toda la congregación que lea las palabras del pueblo. Escriba todo el pasaje en una hoja del boletín, poniendo las palabras del pueblo con negritas. De esta manera se involucra la congregación en la narrativa y puede entender el drama y la gravedad de las promesas del pacto que hizo el pueblo de Israel.

o        1 Tesalonicenses 2:13

o        1 Juan 4:1-6

Notas sobre los textos de las Escrituras

o        Josué 24 contiene una de las liturgias más antiguas del pueblo de Israel. En contraste con la "liturgia de sacrificio" practicada más frecuentemente (descrita en Lv. 1, por ejemplo), esta es una "liturgia de renovación del pacto" (vea otro ejemplo en Jos. 8:30-35). El propósito de esta reunión era reafirmar el pacto -como se hace en una ceremonia de renovación de los votos matrimoniales.

o        En el centro de este servicio de renovación del pacto se encuentra el sermón de Josué. En él, Josué recapitula la historia de la fidelidad de Dios con el pueblo. Como muchos sermones famosos (vea el sermón de Pedro en Hechos 2), este sermón es una lección de historia. En él, la fidelidad pasada de Dios se convierte en la base del llamado de Josué a la renovación.

o        Conforme avanza el sermón, uno se pregunta quién en realidad está hablando, Josué o Dios. Josué comienza refiriéndose a Dios en tercera persona. Sin embargo, muy pronto Dios es quien habla en primera persona: "Y yo tomé a vuestro padre Abraham". Este texto presenta a Josué como un emisario o embajador divino, un profeta enviado a hablar de parte de Dios.

o        Esta misma imagen o concepto se encuentra en 1 Tesalonicenses. Los creyentes de Tesalónica habían escuchado la voz de Pablo, pero en realidad lo que ellos escucharon fue el mensaje de Dios. Pablo estaba agradecido porque ellos "la aceptaron no como palabra meramente humana, sino como lo que es en realidad, palabra de Dios".

o        Pero, ¿cualquier predicador es en verdad mensajero de Dios? ¡Claro que no! Juan nos reta a discernir los espíritus, a distinguir entre una enseñanza verdadera y una falsa. El parámetro básico para discernir la diferencia es el siguiente: el predicador debe confesar y enseñar que Jesucristo viene de Dios. El predicador debe predicar el evangelio del nuevo pacto, y no cualquier otro.

Idea central

Una relación fundamentada en el pacto con Dios depende completamente en la Palabra que Dios nos comunica. Un hecho central en nuestra relación con Dios es aprender a escuchar atentamente y con esperanza. ¿Qué caso tiene desear algo diferente, cuando el mensaje de Dios es tan bueno, tan sabio y verdadero?

Temas clave relacionados

o        Venimos a la iglesia a someternos a una autoridad superior a nosotros. Nos acercamos a la iglesia precisamente porque no entendemos todas las cosas.

o        En el contexto del pacto, este mensaje que llamamos sermón es mucho más que una enseñanza. En él obtenemos más que un conocimiento bíblico. En este tipo de mensaje relacional, se nos consuela, se nos reta, se nos provoca, se nos advierte y bendice. Cuando hablamos con un amigo o con nuestro cónyuge, no queremos que nos digan solamente como podríamos ser mejores amigos o cónyuges; queremos escuchar palabras de intimidad y promesa que son características de dicha relación.

o        Nosotros escuchamos la Palabra de Dios en formas diversas en un servicio de adoración: por medio de las palabras de bienvenida y la lectura de las Escrituras, por medio de la predicación de la Palabra y las bendiciones. Siempre que se lee la Palabra de Dios, la escuchamos no simplemente como quien escucha una conversación entre personas. La escuchamos como la Palabra de Dios para nosotros.

o        Cuando nuestra adoración no está basada en las Escrituras, proyecta rápidamente un entendimiento incompleto de Dios y de sus acciones. Es como realizar un servicio de adoración donde le cantamos y oramos a un dios que poco o nada tiene que ver con el Dios de Jesucristo. Ese dios al cual le estamos hablando es más bien un conjuro de nuestra imaginación y no el Dios que está descrito en las Escrituras. De esa manera caemos en una forma de idolatría que nos debiera horrorizar.

El significado de la adoración y la lógica de la liturgia

En el centro mismo del orden del culto de adoración cristiana está la lectura y predicación de las Escrituras. Es importante leer pasajes significativos de las Escrituras. Debemos dejar bien claro que la lectura de las Escrituras es un hecho significativo para quienes han entrado en el pacto con Dios, y no un simple preludio del sermón.

En muchas tradiciones, incluyendo la reformada, la lectura de las Escrituras es precedida por una oración en la que se pide a Dios que en ese momento envíe su Espíritu Santo a obrar poderosamente por medio de la lectura y la predicación de la Palabra. Esta oración es un reconocimiento de que el poder en la predicación no proviene de la creatividad o retórica del predicador sino de Dios.

Salmos, himnos y cantos espirituales

"Vayamos gozosamente al santo templo de Dios" RL 500
¡Casi se puede escuchar al pueblo de Israel cantando este himno! Este texto, apropiado para la apertura de la adoración, recuerda los hechos de Dios e indica nuestro deseo de escuchar más de él.

"Habla tu Palabra oh Padre" PsH 529
Este brillante texto contemporáneo se puede usar para confesar nuestra dependencia en Dios y en su Palabra así como nuestros propios y débiles esfuerzos al proclamarla.

"Santo Espíritu, Dios poderoso" PsH 278
Una oración pidiendo iluminación y reconociendo nuestra profunda dependencia en el Espíritu de Dios.

"Tu palabra es una lámpara" UMH 601
Se basa en el Salmo 119:105, y se puede usar como una oración pidiendo iluminación.

"Señor, háblame para que hable" PsH 528, PH 426, RL 436, TH 560, TWC574
Una respuesta a la Palabra, por la cual nos sometemos a la dirección de Dios. El canto acentúa nuestra responsabilidad en la relación del pacto y nos recuerda que no estamos sin ayuda.

"Señor, deja que mi corazón sea tierra firme" WOV 713
Una oración para antes o después de escuchar la Palabra, o para el fin del servicio.

"El Señor es mi luz y mi salvación" Gather, 1994 ed., 37
Un estribillo para la lectura o el canto responsivo del Salmo 27.

Cuarta semana
Sellando la relación del pacto

Desde los primeros días del Antiguo Testamento hasta ahora, el pueblo de Dios ha sellado su relación con Dios con un símbolo tangible, físico y material. La mayoría de las relaciones profundas se sellan con un símbolo. Los matrimonios para hacerlo usan un anillo. Así mismo nuestra relación con Dios por medio del pacto, se inicia con un símbolo (el bautismo), y se renueva vez tras vez con otro símbolo tangible (la comunión). Estas acciones nos enseñan lo que la relación misma significa y lo que los símbolos representan.

Estos símbolos nos enseñan que nuestra relación con Dios es tangible y cercana a nuestra realidad. Esa relación no es un castillo en el cielo o un concepto etéreo. Así como al ponernos un anillo de compromiso cambia la manera en que la gente se relaciona con nosotros, también al participar de los sacramentos damos un testimonio tangible al mundo de nuestro amor a Dios.

Textos de las Escrituras

o        Éxodo 24. Haga esta lectura pidiendo a una persona que lea cuando es Moisés el que habla, otra que lea la parte en la que el Señor habla, y otra que lea la parte del narrador.

o        1 Corintios 11:17-33

Notas sobre los textos de las Escrituras

o        Muchos académicos cristianos en la historia de la iglesia describen la cena de Éxodo 24:9-11 como una anticipación de la última cena de Jesús. Es similar a las cenas que se celebraban después de que las personas hacían un pacto (Gn. 26:30; 31:54). Esta cena es un símbolo de la mesa divino-humana de comunión.

o        Note usted que en 1 Corintios 11, se hace referencia específica a la copa como "el nuevo pacto en mi sangre", indicando así el pacto nuevo e incondicional descrito en Jeremías 31:31-34 y en Hebreos 8-9.

o        Observe también en 1 Corintios 11 todas las advertencias éticas que se dan junto con las instrucciones referentes a la cena de comunión. Así como una vida de infidelidad constituye una traición a las promesas hechas en una boda, de la misma manera si vivimos sin fe negamos el sello de la relación del pacto entre Dios y nosotros.

o        Muchas dimensiones de la última cena se concentran en unos cuantos versículos de 1 Corintios 11. La última cena es un recordatorio, una proclamación, una anticipación y un acto de gratitud. Es una acción simple, física y material que comunica significados diversos, o varios ángulos o dimensiones del único evangelio de Cristo.

Idea central

Nuestra relación con Dios se confirma o se sella por medio de actos específicos, físicos y materiales llamados sacramentos. Los sacramentos adquieren significado solo como encarnación de una relación más profunda.

Temas clave relacionados

El significado de la adoración y la lógica de la liturgia

En el modelo clásico de un servicio cristiano de adoración, la Cena del Señor viene después de la alabanza, la confesión y la proclamación de la Palabra. Se realiza cerca del final del servicio, así como en una boda el intercambio de anillos viene después de los votos matrimoniales. Este no es un orden de culto arbitrario. Es una manera de ayudarnos a entender que el sacramento no es un fin en sí mismo sino el sello de algo más profundo. Confirma y sella el evangelio que se acaba de proclamar, la relación que ya se ha representado.

Así mismo, en la forma clásica de un servicio cristiano de adoración, la Cena del Señor incluye una oración extensa y exuberante de gratitud que recapitula toda la historia de la salvación (un ejemplo de esto se incluye en la p. **). Este modo de orar (¡el cual esencialmente le dice a Dios lo que el ya sabe!) puede parecernos extraño. Sin embargo es una forma convencional y antigua de orar (vea el Sal. 105 o 1 Cr. 16). La mayoría de los salmos de gratitud en las Escrituras son como recitales de la historia de la salvación; son oraciones que contienen una historia. Dan gracias por el amor de Dios, pactado y seguro en cada paso del camino. Este modo de orar de acuerdo al pacto, es parecido a lo que sucede en un aniversario cuando una pareja repite los puntos sobresalientes de su vida.

Salmos, himnos y cantos espirituales

"Prueben y vean" PsH 301
Un canto de comunión que relaciona nuestro acercamiento a la mesa del Señor con las promesas del pacto de Dios.

"Qué fiesta de amor" WOV 701
Un canto de comunión que celebra el regalo de la salvación de Dios sellada en la Cena.

"De acuerdo con tu palabra de gracia" PsH 298, TH 423
Un himno reflexivo de comunión que evoca el tema del pacto en sus dos dimensiones.

"Comed este pan" Music from Taizé, Vol. II, 30
Al usar todas las estrofas (que no se encuentra en muchos himnarios) podemos escuchar las promesas de Dios con respecto a Jesús. Apropiado para la Santa Cena.

"Santo, santo, santo es el Señor..." Maranatha! Praise Chorus Book 3, 152; RW 49, p. 28
Un canto de meditación que conduce adecuadamente al "Santo, santo, santo" tradicional. Se puede cantar durante la Santa Cena.

"La fiesta solemne ya se ha terminado" PsH 306
Un himno de celebración, posterior a la comunión, que conecta nuestra fiesta en la mesa con nuestro servicio en el mundo.

"Tómame tal como soy", Come All You People: Shorter Songs for Worship, Chicago: G.I.A., 1994, 88
La salvación sellada para nosotros en los sacramentos tiene como meta moldear nuestra vida y servicio. Una respuesta adecuada al encargo que Dios nos da al final del servicio de adoración.

"Vayan, mis hijos, con mi bendición" WOV 721
Cuando salimos del servicio de adoración, esta bendición final nos recuerda que somos de Dios.

"Aleluya, cantamos tus bendiciones" WOV 722
Un canto jubiloso sudafricano de despedida, para el final del servicio de Santa Cena.

Observaciones finales

o        La alabanza es una forma esencial de comunicación en el pacto. Sin embargo, la alabanza no es el punto principal de la adoración. Lo más importante es la relación. La alabanza tampoco es la única forma de comunicación en el pacto. En su significado pleno, dentro de la relación del pacto, la alabanza va acompañada de confesión, lamento, intercesión y recepción del mensaje. En una relación matrimonial, las conversaciones caracterizadas exclusivamente por piropos dan la impresión de ser falsos halagos. Puede que comiencen bien, pero pronto se vuelven huecas.

o        Note como este acercamiento en el espíritu del pacto, no sugiere que nosotros, por nuestros esfuerzos, podemos producir la adoración. ¡Esta relación con Dios es un regalo! Es posible gracias a la obra de Cristo por medio del Espíritu en nuestros corazones y en la vida de la congregación. No hay técnica litúrgica que pueda producir esta relación. El verdadero éxito de un servicio de adoración no depende del ingenio o creatividad de quienes lo dirigen, sino de nuestra relación personal y colectiva con Dios en Cristo.

o        Observe cómo esta imagen básica provee una forma de entender muchos actos de adoración, aún si no se tocan directamente en uno de estos sermones. Por ejemplo, una ofrenda es como un regalo que se entrega en respuesta a un don recibido. La bendición es como la sonrisa del Dios del pacto dirigida a la comunidad reunida. Un testimonio es como un recital de la fidelidad de Dios a su pacto. Al representar la renovación del pacto, cada parte del culto de adoración tiene un lugar.

o        Usted habrá notado que en esta serie no se habló sobre el estilo a seguir durante el servicio de adoración. Y es que nuestra meta es llegar más allá de las cuestiones de estilo. Pero pensándolo bien, lo que hemos ya tratado puede, de hecho, ayudar a las congregaciones que tienen problemas en cuanto al estilo del culto. Una congregación no debe escoger un estilo de adoración pensando en lo que le gusta a la mayoría de la gente. Más bien, se debe elegir el estilo que mejor le ayude a la congregación, como pueblo de Dios, a renovar su pacto de la manera más honesta, relacional y centrada en Cristo. Es precisamente cuando las discusiones referentes al estilo se divorcian de las razones teológicas más profundas con respecto al significado y propósito de la adoración, que tales discusiones dividen y se hacen muy problemáticas.

o        Por supuesto, considerar el servicio de adoración como una renovación del pacto, no es el único modo bíblico de entender el significado y propósito de la adoración. Sin embargo, aquí lo presento porque creo que es una forma fiel y fructífera para hacerlo, y que ha sido reconocida más o menos explícitamente por teólogos y predicadores por más de dos mil años. Y como hay tanto que podríamos decir sobre la adoración, espero que nadie se lleve la impresión de que esta es la única forma de hacer un culto.

o        Necesitamos aprender a pensar sobre la adoración de una manera que sea directa y simple para cautivar nuestras mentes; que sea tan rica que nunca se agote; que al prepararnos para la adoración del domingo, sea tangible de tal manera que podamos experimentarla de forma distinta; que su verdad sea tan poderosa que podamos basar nuestras vidas en ella. Necesitamos un acercamiento bíblico a la adoración que se pueda predicar y vivir hoy día. La idea de la adoración como una "renovación del nuevo pacto" no es el único acercamiento válido. Sin embargo, su profunda resonancia y su poder para evocar y provocar una participación litúrgica profunda, la hacen un bello lugar para comenzar nuestra reflexión. Que esta serie de estudios sea un instrumento usado por el Espíritu de Dios para profundizar y nutrir la experiencia de la adoración en la vida de su iglesia.

Recuadro p. 30

Usando este diseño simple de dos manos tocándose, el estandarte representa la relación que se establece y fortalece cuando el pueblo de Dios se reúne públicamente para adorarle. Utilice un color oscuro para la silueta y dos colores contrastantes para cada mano. Donde las manos se tocan utilice un color que sea complementario pero diferente al usado en las dos manos. Si usted es realmente ambicioso, añádale el texto de la portada del boletín que aparece en la página 44.

Recuadro p. 31

Llamados a la adoración basados en el Salmo 89:1-4

A continuación ofrecemos un ejemplo de cómo el llamado a la adoración, basado en los versículos de este salmo, se puede usar y adaptar a su contexto y propósitos particulares. Hacer uso de algunos de estos acercamientos durante esta serie de estudios, es una forma excelente de introducir algo de variedad y, sin embargo, mantenerse ligado al tema general de la renovación del pacto. Estas son algunas posibilidades:

o        La persona que dirige el servicio de adoración lee el Salmo 89:1-4.

o        La congregación lee el Salmo 89:1-4 alternadamente, tal vez guiados por un niño:

Niño: Oh Señor, por siempre cantaré la grandeza de tu amor
Congregación: Por todas las generaciones proclamará mi boca tu fidelidad.
Niño: Declararé que tu amor permanece firme para siempre.
Congregación: que has afirmado en el cielo tu fidelidad.
Niño: Le he jurado a David mi siervo:
Congregación: Estableceré tu dinastía para siempre, y afirmaré tu trono por todas las generaciones.
Niño: ¡Los cielos, Señor, celebran tus maravillas!

o        Se divide en dos partes la congregación y éstas leen el Salmo 89:1-4 alternadamente (como se encuentra dividido previamente).

o        El Salmo 89:1-4 se utiliza como la base para la siguiente oración de invocación:

¡Oh Señor, cantaremos tu gran amor por siempre!
Con nuestras bocas haremos conocida tu fidelidad a todas las generaciones.
Declararemos que tu amor siempre es firme.
De hecho, tu estableciste tu fidelidad en el mismo cielo.
Entonces tu hiciste un pacto con tu escogido David.
Tu prometiste continuarlo siempre, para todas las generaciones, incluyendo la nuestra.
¡Junto con el cielo, alabamos tus maravillas, oh Dios!
¡Oh Señor, cantaremos de tu gran amor por siempre!

(Seguido por el canto "Yo cantaré de las misericordias del Señor por siempre" PsH 169, TWC 30).

Primer recuadro p. 32

Oración de confesión

Nota: Úsese durante las cuatro semanas.

Señor, tu nos has llamado a adorarte. ¡Nos reunimos llenos de alegría! Sin embargo, al alabarte nuestra propia incapacidad nos recuerda de cómo hemos roto nuestra relación contigo. Y porque hemos pecado en tu contra, aún nuestra adoración no es lo que debiera ser. Frecuentemente hemos hecho de ella un espectáculo. Simplemente seguimos la secuencia normal, sin reconocer que tu quieres alcanzarnos a un nivel más profundo. Renuévanos, te pedimos, según tu firme amor. Recuérdanos de tu fidelidad al pacto y ten misericordia de nosotros en el nombre de Jesús. Amen.

Segundo recuadro p. 32

Confesión y seguridad

Confesión

Niño: Señor, tu eres un Dios que es fiel a sus promesas. En nuestras oraciones y nuestros cantos decimos que queremos ser cristianos, pero después nos olvidamos de nuestras promesas. Nuestras acciones no van de acuerdo con nuestras palabras. Decimos cosas malas a otras personas, lastimamos sus sentimientos, pensamos en nosotros mismos antes que en los demás, y lo que es peor, te ignoramos. Señor, perdónanos y escucha nuestra oración.
Coro de niños: "Señor, ten misericordia de nosotros" PsH 254, PH 572, SFL 43, TWC 821
Niño: Como el ciervo busca las aguas, así claman nuestras almas por ti Señor Dios. Sabemos que te necesitamos. Nuestras vidas son como arroyos secos sin ti. Por favor, llena nuestras vidas con tu amor, como lluvia en tierra seca. Señor, escucha nuestra oración.
Coro de niños: "Señor, ten misericordia de nosotros"

Seguridad del perdón

Niño: ¡Aleluya! Cristo ha muerto.
¡Aleluya! Cristo ha resucitado.
¡Aleluya! Cristo vendrá de nuevo.
¡Aleluya! ¡Amén!

Himno de regocijo: "Oh, cuan bueno es Cristo el Señor" PsH 401, SFL 177

-Tomado de A Child Shall Lead: Children in Worship, Choristers Guild, 1999, p. 85

Otros recursos similares con lenguaje apropiado para niños pequeños se encuentran en este libro de recursos.

Recuadro p. 33

Dos oraciones para iluminación

1.       Dios de misericordia, tu prometiste nunca quebrantar tu pacto con nosotros. En medio de las palabras cambiantes de nuestra generación, pronuncia tu Palabra eterna que nunca cambia. Que después podamos responder a tus promesas de gracia con vidas fieles y obedientes; en el nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amen.
-Book of Common Worship, p. 91

2.       "Señor, a quien iremos"

¿Señor, a quien iremos?
Tus palabras son de vida eterna.

Texto: Juan 6:68
Música: © 1990 WGRG, The Iona Community. Usado con permiso de G.I.A. Publications, Chicago, IL 60638. 1-800-442-1358.

Recuadro p. 34

Para empezar la discusión en grupos pequeños: Primera semana

1.       ¿Cómo definiría la adoración? Haga que su grupo proponga todas las definiciones posibles. Una vez hecho esto, compare las propuestas con los tres significados que se ofrecen en la p. 46 ¿Cuál de los tres fue más fácil de enfatizar? ¿Qué significado fue menos mencionado?

2.       Habiendo pensado en lo que es la adoración, pensemos en cuanto a su propósito. Witvliet argumenta que la adoración "no es un fin en si misma". Mas bien, expresa y profundiza algo más importante, "la relación que tenemos con Dios en Cristo". Enfoque su discusión en las palabras expresar y profundizar. También compare esta idea con la relación entre un matrimonio y una boda (ver Is. 62:5; Jer. 2:2; Os. 3:1; Ap. 19:7; 21:2,9).

3.       "Una imagen bíblica o metáfora central en la descripción de la relación que Dios ha establecido con nosotros es la del "pacto". Explore este tema viendo algunos de los pasajes de la Biblia que tratan del "pacto": Génesis 9:8-17; 15; 17; Éxodo 24; Jeremías 31:31-34; Salmos 50 y 105; 2 Corintios 3:6 y Hebreos 8-10. Luego discuta cómo la adoración cristiana es como un "servicio de renovación de votos" examinando Josué 24; Nehemías 8-10 y Hebreos 10:19-25.

4.       "No encontramos en ninguna parte un manual litúrgico ...Pero si tenemos muchos pasajes que tratan con la práctica de la adoración". Haga que el grupo identifique algunos de esos pasajes en el Antiguo y Nuevo Testamentos.

5.       "Lo asombroso de este estudio sobre la adoración es que no es algo que hacemos solos. Lo practicamos con otros creyentes". ¿Está de acuerdo con esta afirmación? Es decir, ¿se puede tener un servicio de adoración estando uno solo con Dios? Describa la diferencia entre la adoración comunitaria y el devocional privado.

6.       Discuta cómo la adoración es diferente a otros eventos culturales (i.e., reuniones de clubes, debates, conciertos, y eventos deportivos). Aún si la adoración es diferente a estos otros eventos, ¿usted cree que algunas personas la experimentan de la misma manera que esos eventos? ¿O piensa usted que hay quienes quieren experimentarlos de igual modo? Si la adoración es un evento profundamente participativo, y relacional en el cuál activamente escuchamos, hablamos, recibimos y damos promesas", ¿cómo se nos puede desafiar a volver a pensar, experimentar y hacer la adoración?

Recuadro p. 35

Bendición

Nota: Utilícela durante las cuatro semanas.

Que el Dios que da la paz, que por la sangre del pacto eterno resucitó a nuestro Señor Jesús, el gran pastor de las ovejas, les capacite en todo lo bueno para hacer su voluntad, y que el cumpla en nosotros lo que le agrada, por medio de Jesucristo. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
(Heb. 13:20-21)

Recuadro p. 36

Una oración de lamento y temor

Oh Señor, tu pueblo siempre ha tenido sus temores,
Y por ello venimos, con humildad y honestad, a reconocer los nuestros.
Señor, tenemos miedo del futuro. ¿Qué es lo que viene?
Los jóvenes se preguntan, ¿habrá un lugar para mí cuando termine la preparatoria o la universidad?
Como padres nos preguntamos, ¿tendrán un lugar seguro nuestros hijos?
¿Moriré en paz y con dignidad? Inquieren los ancianos.

Entonces un grupo pequeño canta el siguiente coro:

No tengas miedo, mi amor es más fuerte, mi amor es más fuerte que tu temor.
No tengas miedo, mi amor es más fuerte, y yo he prometido estar junto a ti.

Letra y música. The Iona Community, Escocia.
Letra y música © 1995, WGRG, The Iona Community. Se usa con permiso de G.I.A. Publications, Chicago, Il. 60638. 1-800-442-1358

Señor, tenemos miedo del dolor que acompaña a la enfermedad, a los huesos rotos y a envejecer.
Algunos de nosotros nos preguntamos si sobreviviremos a más tratamientos y medicinas.
Algunos de nosotros nos preguntamos si podremos enfrentar una enfermedad crónica.
Algunos de nosotros nos preguntamos si las oraciones pidiendo sanidad llegan a tu trono.
El dolor físico nos atemoriza.

Se canta de nuevo el coro anterior.

Señor, como iglesia a veces nos preguntamos si nuestros ministerios y programas serán exitosos.
¿Qué pasará si no alcanzamos a nadie y no logramos nutrir a la iglesia?
Nos da temor que la dependencia que debemos tener en tu Espíritu nos haga uno, e infunda el aliento de vida en los cristianos y los no cristianos.

Se canta de nuevo el coro anterior.

Señor, tenemos temor de las personas que son diferentes a nosotros;
De aquellos que son más poderosos que nosotros, más pobres que nosotros, y de quienes tienen un color de piel diferente al nuestro, o tienen distintas creencias;
Le tememos a los que son más inteligentes que nosotros, y a quienes tienen una personalidad distinta a la nuestra.
¿Cómo podemos tratar a esa gente, oh Dios?
¿Cómo podremos vivir en paz con ellos?

Se canta de nuevo el coro anterior.

Señor, tenemos personas conocidas,
familiares y amigos a quienes amamos profundamente,
pero que no te conocen.

Y tememos por su salvación.

Se canta de nuevo el coro anterior.

Reconocemos, oh Dios, que nos da miedo la tranquilidad y la quietud.
Parece que lo último que deseamos hacer es frenar nuestro ritmo de vida para ponerte atención.
Ayúdanos a buscar tiempo para meditar en silencio;
Que no huyamos de la oración simple, de la Biblia y de tu presencia.
Tal parece, Señor, que nos da miedo decir no a la ocupación que traen las muchas invitaciones a reuniones y actividades.

Se canta de nuevo el coro anterior.

Y también venimos a ti, oh Dios, trayéndote en silencio todos aquellos temores que no podemos mencionar, ya sea porque nos son desconocidos, o porque no los podemos expresar.

Se canta de nuevo el coro anterior.

Oh Señor, con tanta frecuencia tenemos temores,
Porque al encontrarnos con el pecado y el mal
Nos damos cuenta de lo débiles y pobres que somos.
Te damos muchas gracias, Jesús,
Por tus acciones y tus palabras,
Por tu amor y tu promesa de estar cerca de nosotros,
Que son nuestra fortaleza y nuestra riqueza. Amén.

Ahora se canta "Den gracias" (¡Maranatha! Praise Chorus Book 3, 7).

Recuadro p. 37

Para empezar la discusión en grupos pequeños: Segunda semana

1.       Discutan la siguiente declaración tomada de las observaciones finales de Witvliet:

2.       "Las relaciones dependen de una comunicación honesta". En nuestra relación dentro del pacto, ¿hablamos honestamente con Dios? ¿Qué cosas son más difíciles de decir? ¿De escuchar?

3.       "Confesión, lamento, e intercesión son diferentes modos de reconocer que el reino de Dios aun no ha llegado". ¿Qué función cumple la confesión que no se logra en el lamento y la intercesión? Estos tres elementos, ¿forman parte de las prácticas de adoración en su iglesia? ¿Cómo?

4.       ¿Qué caso tiene confesar nuestros pecados si ya sabemos el resultado? De hecho, ¿por qué usamos oraciones de confesión cuando sabemos que no todos los presentes creen en lo que se está diciendo?

5.       ¿Cómo cambiará nuestra comunicación honesta con Dios en el cielo? (Esto supone que la honestidad aun caracterizará nuestra relación.)

Recuadro p. 39

Ejemplo de un devocional para el hogar

La voz de Dios, Lunes tercera semana

Lea el Salmo 19.
Una madre trató de calmar el miedo de su hijo durante una tormenta eléctrica diciéndole que el sonido de los truenos era, en realidad, Dios hablando. El niñito se tranquilizó un poco, pero tras el siguiente trueno se preguntó, "¿Por qué es que Dios tiene que gritar tan fuerte?" Su madre le explicó que, después de todo, no era Dios el que gritaba en la tormenta. Probablemente alguna vez nos hemos preguntado, ¿cómo y donde oímos la voz de Dios?

Por lo general oímos la voz de Dios directamente de la Biblia. Cuando leemos la Biblia en nuestros devocionales personales o para un estudio profundo, cuando la oímos en el altar familiar de adoración o durante el servicio del domingo, Dios nos está hablando. Por eso es que necesitamos pasar tiempo en el estudio de la palabra de Dios, memorizándola, meditando en ella, y escuchándola en sermones. Los judíos tenían (y algunos aún la tienen) una costumbre basada en Deuteronomio 6:8, que consistía en atar pequeñas cajas con textos bíblicos (tefellin) en su frente y brazos. Aunque los cristianos no observan esta costumbre literalmente, la Palabra de Dios está en nuestras cabezas, corazones y en nuestras vidas.

¿De qué otro modo escuchamos la voz de Dios? El niño chiquito que pensaba que Dios estaba gritando en la tormenta posiblemente no entendió la intención exacta de su madre, aunque sentía que había algo más. Como lo dice claramente el Salmo 19, toda la creación suena con la música de la voz de Dios. Deberíamos entonces estar sintonizados para percibir la sabiduría, creatividad, y grandeza de Dios en la naturaleza. Una visita al zoológico, una excursión a las Montañas Rocallosas, ir a bucear en un arrecife de coral, ver a un bebé estudiar sus dedos, asomarse en un telescopio-son todas oportunidades para oír la voz de Dios. El escritor de himnos Maltbie Babcock lo dijo bien:

El mundo es de mi Padre
Y a mis oídos atentos
Canta la naturaleza y suena a mi alrededor
La música de las esferas.

Nosotros oímos y vemos la voz de Dios aún más claramente en Jesús mismo. Aunque hemos escuchado el primer capítulo del evangelio de Juan tan seguido, nunca entenderemos completamente su misterio maravilloso -"La palabra se hizo carne e hizo su morada entre nosotros". Sin embargo, podemos entender las buenas noticias en este hecho: Dios vino a vivir con nosotros en Jesús para que pudiésemos tener una presentación audio-visual de cómo es Dios en realidad y de lo que quiere decirnos.

Dios es amor, y en Jesucristo derrama ese amor sobre nosotros (1 Jn. 3:1).

Algo en que pensar

El pecado en el mundo ha distorsionado tanto la imagen de Dios en la naturaleza como nuestra visión de Dios. ¿Cuáles son algunos ejemplos de dicha distorsión?

Un eslabón para los niños

¿Alguna vez has mirado las estrellas a través de un telescopio? ¿Cómo te puede ayudar a entender mejor a Dios? ¿Qué otras partes de la creación te ayudarían a descubrir más acerca de Dios?

-Harry Boonstra

Recuadro p. 40

Para iniciar la discusión en grupos pequeños: Tercera semana

1.       La adoración nunca se debe interpretar como una conversación en una sola dirección, un monólogo en el cual cantamos, oramos, alabamos y testificamos pero nunca nos detenemos para escuchar. Una relación saludable basada en el pacto, especialmente tratándose de una relación con el Creador de los cielos y la tierra, debe incluir una parte en la que nos detenemos a escuchar. ¿Qué tan seguido estamos conscientes de que Dios nos está hablando en el servicio de adoración? ¿Cuándo nos habla Dios? Haz una lista. ¿Cómo podemos sintonizarnos con la voz de Dios en estos elementos del servicio de adoración?

2.       "Venimos a la iglesia a someternos a una autoridad mayor a nosotros mismos". Nuestra cultura occidental ha sido descrita como "autoritaria". ¿Cómo impacta este hecho nuestra adoración?

3.       "Esta forma de discurso convencional llamada sermón es mucho más que una enseñanza". ¿Cuál es la diferencia entre enseñar y predicar?

4.       ¿Cualquier predicador es en verdad un mensajero de Dios? Definitivamente no. ¿Cómo podemos discernir si un predicador es verdaderamente vocero de Dios? Vea 1 Juan 4:1-6.

5.       "Es importante que se lean pasajes significativos de las Escrituras". ¿Por qué? Desafortunadamente la lectura de largos pasajes de las Escrituras es tediosa para muchos. ¿Cuales son algunas formas para ayudar a los adoradores a apreciar pasajes largos de la Biblia?

6.       En la Semana 1, decíamos que la adoración es "participativa". ¿Cómo podemos reestructurar nuestro entendimiento y representación de algunos elementos de la adoración -tales como el sermón- que parecen ser especialmente pasivos?

Recuadro p. 41

Oración eucarística

Nota: Si la Santa Cena no se celebra semanalmente en tu congregación, ¡este cuarto domingo sería una excelente ocasión para celebrarla! Para esta celebración, se pueden usar las siguientes oraciones de Santa Cena:

Que el Señor sea contigo

Y también contigo.

Levanten sus corazones.

Los levantamos al Señor.

Demos gracias al Señor nuestro Dios.

Es justo dar gracias y adoración.
Es justo y necesario, nuestro júbilo y salvación,
que en todo momento y lugar
te demos gracias a ti, todo poderoso y eterno Dios,
en el nombre de Cristo nuestro Señor.

Tu asentaste los fundamentos de la tierra,
Y los cielos son obra de tus manos.
Ellos pasarán, mas tu no cambias.
Tu eres siempre el mismo y tus años nunca tendrán fin.
Tu nos creaste a tu imagen
Y nos llamaste a ser el pueblo de tu pacto,
Pero nos alejamos de ti,
Dejando que reinaran el pecado y la muerte.
Y aun así nos amaste y nos buscaste.
En Cristo tu gracia venció a la muerte
Y abrió el camino a la vida eterna.

Por lo tanto te adoramos,
Uniendo nuestras voces con coros celestiales
Y con todos los fieles que en todo tiempo y lugar,
cantan eternamente a la gloria de tu nombre:

Aquí se canta "Santo, santo, santo" PsH 626, SFL 66

Dios Santo,
¡Cuán bella es la obra de tus manos!
Cuando el pecado había herido al mundo,
Tu hiciste un pacto para renovar toda tu creación.

Como una madre reúne tiernamente a sus hijos,
Como un padre recibe alegremente a los suyos,
Tu recibiste a un pueblo como tuyo,
Y lo llenaste con un anhelo duradero
De paz,
Y de una justicia que nunca fallaría.
Generaciones incontables han tenido hambre del pan de libertad.

Para ellas levantaste a Jesús, tu hijo, el pan vivo.
Te damos gracias porque nuestro Señor Jesús,
La noche antes de que muriera, tomó el pan,
Y después de darte gracias,
Lo partió, y lo dio a sus discípulos, diciendo:
"Tomad, comed. Este es mi cuerpo que por vosotros es partido.
Haced esto en memoria de mi".

In the same way he took the cup, saying:
"This cup is the New Covenant sealed in my blood,
shed for you for the forgiveness of sins.
Whenever you drink it,
do this in remembrance of me."

Tu muerte, oh Cristo, proclamamos.
Tu resurrección anunciamos.
Tu llegada esperamos.
A ti sea la gloria, oh Señor.

Dios de todo poder, manda tu Santo Espíritu sobre nosotros,
Para que al compartir el pan podamos tomar parte del cuerpo de Cristo,
Y que al compartir la copa podamos participar en el nuevo pacto.
Concede que al estar reunidos en Cristo Jesús,
Nos unamos en la fe.
Y ahora, con la confianza de los hijos de Dios, oramos:

Padre nuestro, que estás en los cielos...

Recuadro p. 42

Para comenzar la discusión en grupos pequeños: Cuarta semana

1.       "Desde los días del Antiguo Testamento hasta ahora, el pueblo de Dios ha sellado su relación con Dios con un símbolo tangible, físico y material". Nombre algunos de esos símbolos.

2.       Hoy, la relación del pacto está sellada con el símbolo del bautismo y la Santa Cena, y "estos eventos nos enseñan algo acerca de la relación misma y de los símbolos usados". ¿Qué nos dicen los sacramentos acerca de la intervención de Dios en nuestra vida cotidiana? ¿Y qué nos enseña esto con respecto a la adoración?

3.       "Los sacramentos no son una actividad material que necesite justificación o defensa. Usamos elementos tangibles como el agua, el vino y el pan. Los sacramentos nos comunican lecciones importantes, no a pesar de estas cosas materiales, sino gracias a ellas". Su iglesia ¿enfatiza o minimiza la materialidad de los sacramentos?

4.       "En la forma clásica de la adoración cristiana, la Santa Cena viene después de los actos de adoración, confesión y proclamación". Considere el propósito de la Cena a fin de explicar y justificar esta secuencia.

5.       ¿Qué tanto desea usted que llegue el momento de la bendición final? Lean juntos Hebreos 13:20-21, no solo como una oración sino como una promesa de Dios y como una bendición para nosotros como individuos y como congregación. Aliente a su grupo a memorizar esta bendición.

6.       Concluyan esta serie reflexionando sobre las siguientes observaciones finales de Witvliet: "Note como este acercamiento en el espíritu del pacto, no sugiere que nosotros, por nuestros esfuerzos, podemos producir la adoración. ¡Esta relación con Dios es un regalo! Es posible gracias a la obra de Cristo por medio del Espíritu en nuestros corazones y en la vida de la congregación. No hay técnica litúrgica que pueda producir esta relación. El verdadero éxito de un servicio de adoración no depende del ingenio o creatividad de quienes lo dirigen, sino de nuestra relación personal y colectiva con Dios en Cristo".

Recuadro p. 44

Use esta adaptación del diseño que se encuentra en la p. 30, para la portada del boletín del servicio de adoración que se usará durante las cuatro semanas.

ADORACIÓN

Primera semana
REPRESENTANDO Y ACTUANDO
NUESTRA RELACIÓN CON EL DIOS DEL PACTO

Glossary of Hymnal Abbreviations:
     PH     The Presbyterian Hymnal (Presbyterian Church USA; Westminster/John Knox Press)
     PsH   The Psalter Hymnal (Christian Reformed Church; Faith Alive Christian Resources)
     RL     Rejoice in the Lord (Reformed Church in America; W.B. Eerdmans Publishing Co.)
     SFL   Songs for LiFE (children's songbook; Faith Alive Christian Resources)
     TH    Trinity Hymnal (Orthodox Presbyterian Church, Presbyterian Church in America; Great
              Commission Publications)
     TWC The Worshiping Church (Hope Publishing Company)
     UMH The United Methodist Hymnal (United Methodist Publishing House)
     WOV With One Voice (Augsburg Fortress)